El prêt-à-porter y el movimiento anti-fashion

Balenciaga Ready-To-Wear Primavera 2022 /Fuente: Vogue 
La democratización de la moda es un fenómeno aún en evolución, no obstante, se gestó desde mediados del siglo pasado con el nacimiento del prêt-à-porter, ready-to-wear, o listo para vestir. 

Este término fue por acuñado por Jean-Claude Weill en 1949, siendo Pierre Cardin su pionero en la década de 1950, y define la transposición de técnicas de la alta costura a modelos productivos de circulación más amplia. Al estandarizarse las tallas, se introdujo la producción en serie. 

Comme des Garçons Ready-To-Wear Primavera 2022 /Fuente: Vogue
Según Giorgio Riello en ‘Breve historia de la moda’, durante la primera mitad del siglo pasado solo existían dos categorías en el sector; la alta costura, con una producción muy limitada y de gran calidad, y la moda de masas, producida en fábricas más o menos anónimas o en las sastrerías.

El problema con esta polarización, es que la mujer de clase acomodada –o con un marido acaudalado–, era considerada la cliente modelo, mientras la dinámica social veía el surgimiento de un segmento de consumidores cada vez más jóvenes. En el transcurso de los últimos sesenta años, los jóvenes tomaron el lugar de la mujer adinerada como público objetivo.

Comme des Garçons Ready-To-Wear Primavera 2022 /Fuente: Vogue
“Ya a principios de la década de 1960, las reglas de la moda han cambiado: el prêt-à-porter propone una alternativa entre el mundo de la alta costura y el de la moda masificada, y el sistema productivo asume una gran variedad de matices que no poseía antes, proponiendo alta calidad a precios [asequibles]. Además, los nuevos «líderes de la moda» son cada vez más jóvenes. Esto es válido tanto para los consumidores como para los creadores”. Giorgio Riello (2012).

La juventud se ha ligado históricamente con el afán de romper reglas preestablecidas, el pensamiento divergente y el cuestionamiento del status quo. De allí que la moda sea un vehículo más de la constante evolución social.

Esta es la raíz del anti-fashion o antimoda, definido como un movimiento que “se dirige hacia el sentido opuesto a lo que la industria de la moda indica”. 

Balenciaga Ready-To-Wear Primavera 2022 /Fuente: Vogue 
Hoy vemos que este movimiento, que maneja una estética deconstruída, quizás se esté desligando de la contracultura que expusieron en los 70’s diseñadores como Vivianne Westwood, imponiéndose como una estrategia de marketing más. Muy eficaz también, como el caso de la Maison Balanciaga de Demna Gvasalia, a partir de 2016.

En palabras de Janire Goikoetxea en su artículo ‘Maison Balenciaga. La alta costura del meme-bait’: “Balenciaga está construyéndose sobre la base de la actual juventud y su redefinición del lujo y el diseño. El énfasis ahora está puesto en la singularidad del producto, no en la calidad o la artesanía de sus acabados, y por ello las marcas deben ir tan rápido como las respuestas de consumo de su joven público”. 

Balenciaga Ready-To-Wear Primavera 2022 /Fuente: Vogue 
El crecimiento de Balenciaga se ha disparado como ningún otro, ya que los millennials son el 65% de sus ventas. La marca se ha convertido a sí misma en un meme, con el objetivo de crear impacto desde la polémica en redes sociales, mientras la imagen se procesa como tendencia y se acaba comprando por la repetición. Por ejemplo, sus Speed ​​Trainers inspiraron toda la tendencia de los chunky sneakers durante varias temporadas.

Las marcas de lujo entendieron que la estética de la moda urbana o streetwear es el nuevo elitismo. Según Goikoetxea, el mismo Cristóbal Balenciaga “dio pasos en esta misma dirección cuando creaba sus prendas de día con la calle como inspiración y la vida diaria en la ciudad como condicionante”. 

Balenciaga Ready-To-Wear Primavera 2022 /Fuente: Vogue 
En el pasado, las firmas de lujo eran exclusivas para un público reducido de alto estatus social, portadores de una imagen impoluta y glamurosa, socialités o estrellas de cine; hoy se han extendido a íconos del movimiento urbano como el hip-hop o el reggaeton

Los consumidores pueden interpretar sus prendas como irónicas, exclusivas o como la última forma de decadencia. Pagar un precio exhorbitante para usar un símbolo de las figuras de «clase baja», en un look planificadamente desaliñado, tiene un sentido revolucionario para gran parte de su clientela, ávida de diferenciación y singularidad.

Otra gran innovación introducida por el prêt-à-porter, es la de sustituir la figura del modisto, por la del diseñador. Según Riello, “El modisto se libera de la imagen artística para convertirse en experto en el diseño de trajes, calidad que Chanel ya había demostrado poseer. Mientras que el artista está gobernado por la inspiración, el diseñador tiende a la innovación de la formas, de los materiales y de los métodos de creación”. 

Comme des Garçons Ready-To-Wear Primavera 2022 /Fuente: Vogue
Una diseñadora que vino a romper esta dualidad fue la japonesa Rei Kawakubo, que, con las campañas de su marca Comme des Garçons, comunicó un anti-stablishment en el que la línea divisoria entre la moda y el arte desaparece. 

De hecho, Kawakubo fue autodidacta en el diseño de modas, y su formación académica fue en arte y literatura, egresada de la Universidad de El Cairo en 1964. Fue pionera de la estética “crow”, en donde las prendas eran oscuras, sobredimensionadas y asimétricas.

Comme des Garçons Ready-To-Wear Primavera 2022 /Fuente: Vogue
Según Laura Pérez, “Rei Kawakubo empezaba a ser un foco de inspiración por sus siluetas drapeadas y piezas inacabadas. La deconstrucción, que a día de hoy es una técnica muy recurrente, empezaba a formar parte de la moda gracias a la diseñadora japonesa, que en ese momento era fuertemente criticada por su presentación debut para Paris Fashion Week (1982). Esa cápsula llamada ‘Destroy’ presentaba looks perforados y siluetas drapeadas que ya no delineaban el cuerpo de la mujer, sino que dejaban que ésta fluyese de manera libre”.

De esta manera, el prêt-à-porter o ready-to-wear sigue siendo un bastión de la transgresión de los valores tradicionales, y reflejo de la transformación social que cada vez avanza más rápidamente.


Jessymar Daneau Tovar (@letroupe)

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