Shir Suárez: Proyecto 333 y slow lifestyle

abril 24, 2017

“Compra menos, elige bien, haz que dure"


Shirley Suárez es de Uruguay, docente, cinéfila y veggie. Shir fue una de las primeras personas que tuve el placer de conocer por esta vía y desde el momento en el que comenzamos a seguirnos, ha sido una fuente de inspiración y de aprendizaje constante en la búsqueda de una vida más equilibrada y en sintonía con nuestro entorno. Con el ejemplo, me ha enseñado cómo llevar la moda sostenible a la práctica, e incluso he conocido algunas iniciativas que no se limitan al vestir, sino que son todo un estilo de vida, como lo es el movimiento slow life. Este último le da su nombre de usuario en redes sociales (@shirslowlife) y a su blog, http://shirslowlife.blogspot.com/ en el que se dedica a profundizar sobre temas relacionados a cómo el minimalismo ha mejorado su calidad de vida, en el que escribe desde finales de 2016.

El día de hoy, la entrevistamos para que nos contara sobre qué es el proyecto 333 que comenzó en abril en su edición otoño en los países meridionales, y en ocasión del Fashion Revolution Day, una fecha tan importante para la sostenibilidad a nivel mundial. Espero que la disfruten tanto como yo al leerla.


1. ¿Podrías describirnos brevemente en qué consiste el proyecto 333 y su relación con la sostenibilidad?

S: El minimalismo, que a mi entender es una filosofía de vida, va de la mano del proyecto 333. El mismo consiste en ser un desafío de la moda minimalista que invita a vestirse con 33 artículos o menos durante 3 meses. Courtney Corver empezó esta iniciativa en el año 2010. Se excluyen la ropa de dormir, la de hacer deporte y la de entre casa. Pero sí cuentan el calzado y los accesorios. Esto implica varias cosas: simplificar el armario, comenzar a comprar ropa de mejor calidad y apoyar a la industria nacional, dejando de lado la fast fashion y dando cabida a lo ético y sostenible.





2. ¿Las prendas que usaste en los pasados tres meses se pueden volver a usar en los próximos tres meses?

S: En realidad, a lo largo de estos cuatro años que llevo participando en el proyecto, me ha ocurrido que aproximadamente 10 piezas se han convertido en mi fondo de armario y las mismas las uso en las cuatro estaciones, a las cuales les agrego las de la estación correspondiente.


3. ¿Qué sucede con esas piezas que después de estar guardadas algunos años, vuelen a estar de moda? ¿Tienen cabida en el proyecto 333?

S: Sí, por supuesto. En general, esas prendas vintage o de épocas anteriores las adquiero en tiendas de segunda mano, porque el proyecto 333 establece que si una prenda no la has usado en los últimos seis meses, es momento de desprenderse de la misma, decidiendo donarla, intercambiarla o customizarla.


4. ¿Qué recomendación darías para adaptar el proyecto 333 a países tropicales, en donde no tenemos cuatro estaciones?

S: Lamentablemente, el cambio climático es cada vez más notorio y en el último tiempo aquí en Uruguay, ya casi no se distinguen las cuatro estaciones, el pasaje del frío al calor y viceversa es muy intempestivo. Por eso, recomiendo ir adquiriendo prendas clásicas, atemporales para tener un buen fondo de armario, al que luego se le agregan las prendas de temporada. Teniendo en cuenta las actividades laborales o recreativas que se vayan a realizar en esa temporada.


5. ¿Cómo defines la tendencia slow? ¿Qué es lo que se te ha dificultado más al migrar a este estilo de vida?

S: La filosofía slow promueve calmar las actividades humanas, propone tomar el control del tiempo en vez de someterse al mismo, dando prioridad a las actividades que nos permiten desarrollarnos como personas.

Al ordenar y desatascar primero mi armario, luego mi cocina y después mi casa en general, la limpieza se simplificó mucho y de pronto me encontré con más tiempo libre. Ahí mi primer desafío: empleaba ese tiempo mirando televisión, o estando frente a la computadora o siempre pendiente del celular. Aprender a administrar mejor mi tiempo y no tomar "atajos" fue lo que más me costó. Poner horarios para usar el celular, trabajar desde casa administrando el tiempo productivamente, cocinar en vez de comprar platos congelados o pre listos, hornear y dejar de lado el microondas, en fin, cambiar mis hábitos fue lo que más me costó.


6. ¿Qué satisfacciones te ha dado el adoptar este estilo de vida?

S: Afortunadamente, han sido muchas. Meditar a la mañana, desayunar sin prisas, disfrutar de largas caminatas por el parque o la rambla, mejorar la comunicación con mi pareja y amigos, ser más paciente en mi trabajo como docente, leer mucho más que antes, animarme a escribir y publicar en mi blog, en fin, aprender a disfrutar de lo sencillo.


7. Además de ser más sostenible en el vestir, ¿qué otras medidas ecológicas has introducido en tu lifestyle?

S: Además de participar en el proyecto 333, también formo parte del proyecto "zero waste" o residuos cero, cuya embajadora por excelencia es Lauren Singer. Consiste en aplicar ciertas normas para reducir la basura generada. La regla de las tres "R" : reducir, reciclar, reutilizar. Esto ayuda a tirar menos basura, ahorrar dinero y consumir de manera responsable. Por ejemplo, se logra al customizar ropa, preparar recetas de cocina de aprovechamiento, sustituir el plástico por material eco sostenible, etc.

Muchas gracias Shir, por tu receptividad y congruencia en tu estilo de vida.

Jessymar Daneau Tovar (@LeTroupeBlog)

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