Cómo estar a la moda en la universidad


Debo decirles que en la actualidad “estar a la moda” es algo bien complejo, sobre todo para nosotras, las estudiantes universitarias venezolanas, que muchas veces no tenemos un empleo bien pagado. Sin embargo, puedo testificarles que sí estoy a la moda, y a la vanguardia con las tendencias que sé que puedo llevar, las que me son presupuestariamente acomodadas de acuerdo a mi capacidad adquisitiva.

La mayoría de mis compañeras gastan grandes cantidades de dinero de forma mensual, en vez de aplicar conocimientos administrativamente “sustentables” a su favor, siendo la tarea del administrador optimizar sus recursos, dando un correcto uso y distribución de ellos.

Creo fundamental que, para poder vestirnos a la moda y seguir una que otra tendencia, sobre todo en una pasarela como lo es la universidad, debemos de mantener presentes al menos 3 ítems:

  1. Piezas claves de nuestro guardarropa (colores neutros, chaquetas, una buena blusa blanca). 
  2. Accesorios, que van desde una simple bufanda hasta un collar o anillo grande.
  3. Maquillaje (pese a que soy fan del nude y del natural make up) a veces éste logra realzar nuestros outfits y belleza.

La forma sustentable en la que yo he aprendido a jugar con mis outfits, es simple: informándome bien acerca de cómo, dónde y cuándo comprar, si es una compra emocional o racional; aprendiendo qué es realmente lo que me gusta y lo que me queda bien, customizar mis prendas dándoles un giro atrevido e inusual, y por supuesto, las prendas heredadas de mi mamá jugaron un carácter imprescindible para poder estar a la moda. He de decirles que veo cómo decenas de chicas en mi universidad gastan dinero en prendas “a la moda” que en muchos casos no les favorecen.

El arte de saber vestir va de la mano con conocer realmente lo que mejor le va a tu cuerpo, a tu tono de piel y obviamente a tu bolsillo, contribuyendo además a tener un mejor planeta, pues al año son millones las prendas producidas y desechadas, cuando las mismas pueden ser aprovechadas. Con este artículo no quiero llevarlas a ser unas tacañas extremas a la hora de vestirse. Sobre todo porque somos jóvenes y seguimos tendencias, pero sí hago un llamado a evaluar la forma en la que compramos y elegimos nuestro vestuario, en especial para ir a la universidad: una etapa en la que debes disfrutar, aprender y aprehender que menos siempre es más.

Sasha Requena (@Sasha_Rqna)

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