Cómo hacer linguine de calabacín

mayo 03, 2015


Desde hace tiempo he visto una receta de calabacines con forma de spaghetti rodando por Internet y un día decidimos intentarlo. El resultado fue mejor de lo esperado, porque la consistencia del calabacín es "al dente" y el sabor acompañado de las salsas es idéntico al de la pasta.


Lo primero que hicimos fue lavar y pelar el calabacín, calculen uno grande por persona. Luego, como no tenemos aquél artefacto que corta el calabacín exactamente en tubitos, sacamos las tiras con un pelador de verduras, lo cual es muy fácil, solo hay que deslizarlo de punta a punta. Otra opción sería sacar espaguetis cuadrados con un cuchillo.



Repetir esta operación hasta llegar a las semillas. Aquí la labor se interrumpe porque las pepitas no dejan que quede un linguine uniforme, así que pueden reservar el centro para hacerlo a la plancha con cebolla y pimentón y un poquito de sal -delicioso- o cocinarlos gratinados.

Luego de tener nuestros lingüinis listos, podemos comerlos crudos o pasarlos por agua hirviendo con un toque de sal durante tres minutos. Esto último fue lo que hicimos.

Advierto que después de cocidos pierden su volumen y quedan algo aplastados. El acompañante o las salsas pueden ser las mismas que se usan con las pastas normales, y va a depender de sus gustos o necesidades si tuvieran algún régimen alimentario especial. Nosotros lo servimos con un chorrito de leche con crema de maíz, y ya en el plato le agregamos queso parmesano.



Preparado así tiene 170 calorías aproximadamente. Puede usarse como entrada, contorno o en una cena ligera ¿Se animan? ¿Cómo les gustaría acompañarlo?


Sobre el calabacín: Cada 100g aporta 15 calorías, 7mg de vitamina C, 0,35g de vitamina B3, y hasta 1,5g de fibra. La receta original la pueden ver en Glamour.es

Jessymar Daneau Tovar (@LeTroupeBlog)

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